Astrología
La astrología está
llegando a ser popular y mucha gente la considera como una
fuente de consejo sabio. ¿Qué dice Dios de los que consultan
a los astrólogos y usan la astrología como una guía para su
vida? Está en la Biblia, Isaías 47:13-15, "Te has fatigado
en tus muchos consejos. Comparezcan ahora y te defiendan los
contempladores de los cielos, los que observan las
estrellas, los que cuentan los meses, para pronosticar lo
que vendrá sobre ti. He aquí que serán como tamo; fuego los
quemará, no salvarán sus vidas del poder de la llama; no
quedará brasa para calentarse, ni lumbre a la cual se
sienten. Así te serán aquellos con quienes te fatigaste, los
que traficaron contigo desde tu juventud; cada uno irá por
su camino, no habrá quien te salve".
En esta primera mención
de la astrología en la Biblia, Dios está hablando al pueblo
de la antigua Babilonia pagana. La arqueología en el Oriente
Medio ha confirmado que la astrología se originó en
Babilonia, hoy llamada Irak.
En excavaciones se han
encontrado tabletas cuneiformes que representan horóscopos
del siglo V antes de Cristo y anteriores. La astrología
enseña que la posición relativa del sol, la luna y los
planetas influye en los individuos y en el curso de los
asuntos humanos. En tiempos modernos un número creciente de
personas utiliza los servicios de consultores profesionales
de astrología. Millones de personas leen diariamente los
horóscopos en periódicos y revistas. ¿Está bien interesarse
en la astrología? ¿Qué dice la Biblia acerca de esto?
En el libro de Daniel se
encuentra la narración de un evento en la vida de
Nabucodonosor, rey de Babilonia. Daniel 2:2, "Hizo llamar el
rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le
explicasen sus sueños".
Los astrólogos, también
conocidos como "caldeos", eran parte del círculo de "hombres
sabios" que rodeaban al rey y practicaban la adivinación. La
palabra actual para astrología en hebreo significa
literalmente "sumergirse en los cielos".
La adivinación es el
acto de predecir eventos futuros, o de revelar conocimientos
secretos por medio de señales y agüeros u otros métodos
supernaturales. La práctica de la adivinación está prohibida
por Dios. Está en la Biblia, Levítico 19:26, "No seréis
agoreros, ni adivinos".
La adivinación era una
práctica común en los pueblos paganos de las tierras
bíblicas. Cuando los israelitas estaban por entrar en la
tierra de Canaán, Dios los amonestó contra esa práctica.
Está en la Biblia, Deuteronomio 18:9, 12, 14, "Cuando entres
a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer
según las abominaciones de aquellas naciones. Porque es
abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas.
Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a
adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu
Dios". 1 Samuel 15:23 declara: "Porque como pecado de
adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la
obstinación".
Cuándo el rey
Nabucodonosor le pidió a sus astrólogos y magos que le
interpretaran su sueño y le dijeran el significado, ¿cómo
respondieron ellos? Está en la Biblia, Daniel 2:10, "Los
caldeos respondieron delante del rey, y dijeron: No hay
hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto del rey;
además de esto, ningún rey, príncipe ni señor preguntó cosa
semejante a ningún mago ni astrólogo ni caldeo".
Los astrólogos de
Babilonia no pudieron ayudar al rey con su sueño
perturbador. Sin embargo, Dios había bendecido a su
consagrado profeta Daniel con dones del Espíritu Santo, y
fue traído delante del rey para interpretar el sueño. Está
en la Biblia, Daniel 2:27-28, "Daniel respondió delante del
rey, diciendo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni
astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey.
Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los
misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que
ha de acontecer en los postreros días. He aquí tu sueño, y
las visiones que has tenido en tu cama." Con la ayuda de
Dios, Daniel pudo describir y explicar el sueño profético
del rey.
Si tenemos necesidad de
entender las situaciones confusas de nuestras vidas, huyamos
del error y el daño de la astrología; podemos estar seguros
de que "hay un Dios en los cielos que revela los misterios".
Como Daniel, podemos buscar a Dios en oración pidiendo su
ayuda. Y en la Biblia tenemos la seguridad de esta verdad. |
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